¿Tienes que dejar de correr si tienes pérdidas?
No, no es obligatorio. La evidencia muestra que no tienes que abandonar el running, pero sí es vital adaptar la práctica según tu situación. No normalices los síntomas: ese es el problema. Un alto porcentaje de la población (alrededor del 23 %) sufre incontinencia urinaria y ha normalizado esta situación en vez de ponerle remedio.
Es frecuente que tras el parto nuestro cuerpo no responda de la misma manera al ejercicio. El exceso de relaxina hace que nuestras estructuras no estén preparadas para el impacto, por ello es importante programar una buena adaptación al ejercicio donde el objetivo sea volver al impacto.
Para llegar al momento de «volver a correr» es imprescindible realizarse una valoración de suelo pélvico y abdomen con un especialista, que te dará información sobre el estado de tus tejidos para plantear un tratamiento individualizado de vuelta a la carga física.
Desmontando mitos sobre deporte y suelo pélvico
«Los Kegels son suficiente»
No. La evidencia de los Kegels es buena, pero no exclusiva. Un metaanálisis de BJU International (2024) señala que los protocolos varían mucho y que la comparación entre deporte y suelo pélvico aún necesita estandarización. Trabajar exclusivamente con ellos no nos asegura una vuelta al impacto sin incontinencia.
«El yoga no hace nada»
Falso. Un ensayo clínico de la UCSF equiparó el yoga con un programa genérico de fortalecimiento: ambas opciones redujeron la incontinencia urinaria alrededor de un 60 % en mujeres de mediana edad.
«Solo pasa si has parido o eres mayor»
No es exclusivo. Mujeres jóvenes, atletas olímpicas e incluso sin hijos pueden sufrir incontinencia durante el deporte. Puede deberse a una mala gestión de la presión, no siempre hay relación con los partos o el climaterio.
Adaptar la actividad según el caso
Fortalecimiento del suelo pélvico
- Realizar una valoración perineal y de abdomen ayuda a individualizar el tratamiento en cada paciente.
- La evidencia sugiere que la fisioterapia del suelo pélvico mejora la continencia más en atletas que en mujeres sedentarias.
Ejercicio general moderado
- Cualquier actividad física moderada (caminar, nadar, fortalecer piernas y core) disminuye la incontinencia tanto como los ejercicios específicos.
- El trabajo de fuerza guiado por un profesional puede ser tu gran aliado para mejorarla.
Entrenamiento de la técnica de carrera
- Modificar la cadencia y reducir la fuerza de impacto puede eliminar las pérdidas en casos crónicos.
- Evaluar la pisada con un podólogo ayuda a mejorar el apoyo en la carrera.
Para recordar
- No es necesario dejar de correr, pero sí ajustar la actividad y practicar el fortalecimiento adecuado.
- Hay múltiples estrategias: autoconocimiento, fisioterapia, entrenamiento de fuerza, ejercicio general y un estilo de vida saludable.
- En casos persistentes, consulta con profesionales especializados en suelo pélvico y prepara cada caso de forma individualizada.
